ⓘ Elecciones internas del Batllismo de 1989. En 1984, Jorge Batlle Ibáñez, líder histórico del Batllismo-Lista 15, había declinado su postulación presidencial, a ..

                                     

ⓘ Elecciones internas del Batllismo de 1989

En 1984, Jorge Batlle Ibáñez, líder histórico del Batllismo-Lista 15, había declinado su postulación presidencial, a favor del entonces ascendiente Julio María Sanguinetti, quien resultó electo presidente en las elecciones nacionales de noviembre de ese año. Sanguinetti llevó por compañero de fórmula a Enrique Tarigo, nuevo en la arena política había saltado la notoriedad pública como opositor al plebiscito de los militares en 1980, y Batlle resultó electo senador, con lo cual retornó a los primeros planos de la política activa. Antes de la dictadura, el Partido Colorado había estado dominado por el pachequismo de derecha, pero ahora emergía la vida democrática con una amplia mayoría del Batllismo socialdemócrata de 3 a 1. ​

                                     

1. Necesidad de la elección interna

Estando prohibida en Uruguay la reelección presidencial inmediata, se hizo necesario nominar un candidato presidencial del Batllismo, sector gubernista. Por otra parte, ante el desgaste que exhibía la administración encargada de restaurar el sistema democrático, al interior del Partido Colorado iba recuperando protagonismo en las encuestas el expresidente Jorge Pacheco Areco, considerado un exponente del populismo de derecha; las mismas encuestas iban indicando que, en la eventualidad de competir como candidatos presidenciales Tarigo, Batlle y Pacheco de manera simultánea en las elecciones de 1989 las múltiples candidaturas simultáneas era lo habitual con la entonces vigente ley de lemas, existían grandes posibilidades de que el candidato ganador fuese Pacheco. Con lo cual, los principales operadores políticos del Batllismo acordaron que debía haber un único candidato batllista.

                                     

2. Los comicios

Sanguinetti manifiesta su preferencia por el vicepresidente, Enrique Tarigo, a quien consideraba capaz de continuar su propio programa; y esto fue duramente resistido por Jorge Batlle, quien sintió que le habían "arrancado un brazo sin anestesia". ​

                                     

3. Consecuencias

Muy negativo fue el ambiente resultante en el seno del Batllismo, pues el voto popular había dado vuelta muchas relaciones internas de poder. Jorge Batlle se opuso a cualquier postulación senaturial del presidente Julio María Sanguinetti, e impuso a un hombre de su confianza como compañero de fórmula, Jorge Sanguinetti. Como solución transaccional se acordó presentar una única lista de candidatos batllistas al Senado, donde se alternaban sanguinettistas en lugares impares con jorgistas en lugares pares ; sin embargo, la población percibió el evidente clima de hostilidad detrás de esa fachada de unidad del "Batllismo Unido".

Una parte del sanguinettismo no aceptó esta solución, y se proclamó la candidatura presidencial de Hugo Fernández Faingold, quien apenas cosechó 15.000 votos.

El Partido Colorado perdió las elecciones de noviembre de 1989, desgastado no sólo por la transición democrática, sino más que nada, por sus rencillas internas. Y esto se proyectó más allá: en 1990, el "Batllismo Unido" se dividió en Foro Batllista sanguinettistas y Lista 15 propiamente dicha jorgistas.